Conduce el acto Chanda Rubin, semifinalista del Open de Australia de 1996 –seis del mundo ese mismo año– y que poco antes de que las hermanas Williams entrasen como un ciclón en el circuito profesional, había ido abriendo paso a las mujeres negras en el tenis de élite entre rechazo, insultos y oposiciones. “Crecí en Luisiana en los setenta y allí empecé a soñar con ser profesional, algo que solo fue posible gracias a todas vosotras. Ante todo, os doy las gracias”, expresa la ex jugadora durante la presentación, cuando siete de las nueve heroínas que desafiaron al orden establecido (The Original Nine) y cambiaron para siempre la historia de su deporte ya han ascendido a la peana y bromean antes de entrar a fondo en lo que corresponde.

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