Magnus Carlsen aún puede evitar el fracaso en su primer torneo de 2023, el año en que renuncia al título mundial de ajedrez clásico. El todavía campeón ha demostrado hoy por qué lo es, exprimiendo todos sus recursos para tumbar en una lucha muy dura al iraní Parham Maghsoodloo. Cuando este se rindió, hacía mucho tiempo que el líder, el uzbeko Nodirbek Abdusattórov, y el 2º del mundo, el chino Liren Ding, habían firmado unas tablas de salón imposibles en ningún otro deporte. El noruego está a un punto del uzbeko -y a medio del neerlandés Anish Giri, 2º- en el Festival Tata de Wijk aan Zee (Países Bajos) a falta de tres rondas tras el descanso del jueves.

