<strong>Kylian Mbappé tiene un problema.</strong> El PSG, también. El Real Madrid, sus dirigentes, no quieren que esa doble turbulencia pueda sacudir a la zona noble de Valdebebas, esa en la que se toman las <strong>decisiones estratégicas de la entidad madridista</strong>. Y en esas reuniones se ignoran las situaciones incómodas que puedan vivir el equipo parisino con capital qatarí y el actual subcampeón del mundo. No va con ellos. No es su tema y como tal se lo toman, como meros espectadores de todo lo relacionado con Mbappé, de la misma manera que lo hacen con otros jugadores.

