Ya de noche, los feligreses escoceses que unas horas antes enfilaban felices el acceso a Melbourne Park por las aceras de Batman Avenue deshacen el camino a regañadientes. Su chico, su héroe, el hombre que dos días atrás protagonizó una remontada histórica bien entrada la madrugada, ya ha desaparecido del cuadro. Se marcha el estoico Andy Murray cojeando y agasajado por la grada, pero hoy prevalece el tenis de Roberto Bautista. El castellonense, de 34 años, se abre paso hacia los octavos de Australia (6-1, 6-7(7), 6-3 y 6-4, tras 3h 29m), y vuelve a recordar que más allá de los focos y la brillantina que cubre a la primera línea del circuito hay una segunda de campanillas.

