La victoria en <strong>La Cerámica</strong> tiene nombres propios. Sobre todo el de Dani <strong>Ceballos</strong>, asistente en el primer gol y autor del tercero. Pero también Marco <strong>Asensio</strong>, que puso en las botas del utrerano el balón que selló la remontada del Real Madrid. Fue después de pelear un balón complicado, de esas que tantas veces se van por detrás de las líneas de cal, pero que el balear se empeñó en hacer bueno.

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