No solo de Aramco vive Arabia Saudí. No solo del petróleo que extrae su gigantesca petrolera de bandera. Vive, a decir de los príncipes que gobiernan el país, de un sueño de transformación hacia una economía basada en el entretenimiento, los deportes, la cultura y el turismo. Se diría que los monarcas saudíes se han inspirado en la España que soñaron los tecnócratas de hace 70 años. Solo faltan Manolete y Lola Flores. De momento, tienen la Supercopa y tienen a Cristiano Ronaldo. Lo acaban de fichar para el Al-Nassr. Este jueves lo presentaron del modo más espectacular que pudieron pagar: un amistoso contra el Paris Saint-Germain de Lionel Messi, al que pretenden fichar para el otro gran club local, el Al-Hilal, una vez que el argentino cumpla su contrato de dos temporadas con el club de París, en junio.

