Que el mejor no sea el campeón del mundo es habitual, por ejemplo, en ciclismo, pero no en ajedrez desde el siglo XVI, cuando el español Ruy López fue el primer rey del tablero no oficial. El actual ocupante del trono, el noruego Magnus Carlsen, ha renunciado al título por su aversión a perder frente a un rival que él considera inferior, el ruso Ian Niepómniashi. Por tanto, será este, 3º del mundo, quien, con la bandera de la Federación Internacional (FIDE), se enfrente al chino Liren Ding, 2º, en Astaná (Kazajistán) del 7 de abril al 1 de mayo con dos millones en premios (60% para el vencedor).

