En 2013 todo le sonreía. Estaba demostrando en el equipo de casa, el <strong>Euskaltel-Euskadi, </strong>que podría convertirse en el rey de la velocidad. Tras un rápido paso por Orbea, <strong>Jon Aberasturi</strong> consiguió un puesto en un equipo puntero. «Fue bastante fácil, dentro de lo que cabe, ese inicio. Después, el equipo desapareció antes de lo previsto y todo se fue al traste», <strong>recordaba a MARCA desde Calpe</strong>, donde ha estado preparando en diciembre junto al equipo Trek el nuevo curso.

