A la espera de las curvas de la segunda fase que hablarán sobre el verdadero nivel de España en este Mundial, en la tercera cita se procuró al fin un partido cuesta abajo y plácido de costa a costa. Fue contra la endeble Irán, pero antes también se vio frente a rivales del furgón de cola (Chile y Montenegro) y su balonmano no fluyó igual. Esta vez, no hubo pegas para los Hispanos. Una buena puesta a punto dos días antes de que, de verdad, empiece su Mundial.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *