No hay prueba de nivel que se le resista al Arsenal, maduro, mandón, más líder que nunca tras ganar en el campo de su eterno rival, el Tottenham (0-2) un día después del nuevo fiasco del Manchester City en Old Trafford (2-1). El equipo que Mikel Arteta ha cincelado entre alguna incomprensión y mucho escepticismo aventaja ahora en ocho puntos al de Pep Guardiola, el técnico del que se independizó para acometer una de las más apasionantes reconstrucciones futbolísticas de los últimos años. Dos goles antes del descanso, fruto de una primera parte febril, le dieron los puntos. Los Spurs son ahora quintos en la clasificación a catorce puntos de un líder de verdad.

