No es cuestión de restar méritos a la tremenda y salvadora actuación de <strong>Fernando</strong>, pero el <strong>Atlético </strong>cada día es capaz de superarse en su exhibición de falta de contundencia. En una temporada en la que ha dicho adiós a <strong>Europa </strong>por, por ejemplo, no marcar un gol tras más de 20 disparos, en <strong>LaLiga</strong> sigue empeñado en complicarse la vida víctima de su propio acierto. <strong>Correa</strong>, por abusar del caracoleo unas veces, <strong>Griezmann </strong>por buscar la excelencia o por rematar sin fuerzas otras o <strong>Morata </strong>por estrellar sus golpeos a bocajarro en el portero, lo cierto es que los rojiblancos coleccionaron oportunidades para haber goleado. Pero fallando tanto, aunque haya que verlo para creerlo, es imposible.

