Y Ricky Rubio volvió a jugar. El base español ha regresado a una pista de baloncesto para disputar su primer partido oficial desde que el 28 de diciembre de 2021, en un encuentro de los Cavaliers contra los Pelicans de Nueva Orleans, sufriera la segunda rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda de su carrera, tras la padecida en 2012. Ricky vivía hace 13 meses uno de los mejores momentos de su trayectoria deportiva, director de juego de los Cavs y autor de 13,1 puntos, 4,1 rebotes y 6,6 asistencias en 28,5 minutos de media en 34 encuentros con los Cavaliers. Aquella efervescencia que unía la explosividad de su juego, su inteligencia y muchas horas de vuelo en la NBA saltó por los aires y el catalán se abocó a otra larga recuperación. Tan larga que se ha estirado hasta más de un año, 380 días, todo el 2022 viendo a sus compañeros en la Liga estadounidense y en la selección española desde la grada o por televisión.

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