Adrián San Miguel (Sevilla, 1987) es el claro ejemplo de que un equipo no son sólo 11 jugadores. «Tenemos la plantilla más competitiva del mundo», presume. La unión hace la fuerza y el ex de Betis y West Ham también ha puesto su granito de arena, dentro y fuera del verde, en este Liverpool campeón de todo. Pero quieren más. El Madrid es su último escollo rumbo a un histórico triplete.

