Si en la primera semifinal de la Supercopa emergió Thibaut Courtois con una actuación portentosa, en la segunda el que deslumbró fue su homólogo en la final del domingo, el barcelonista Marc-André Ter Stegen. El alemán se exhibió en una noche con cinco paradas, cuatro de ellas a tiros desde dentro del área. El técnico del Betis, Manuel Pellegrini, se acordó más tarde de un par de ellas que resultaron determinantes: “Ter Stegen hizo dos tapadas impresionantes de ocasiones de gol”. Una estirada a un tiro del brasileño Luiz Henrique y un remate a bocajarro de Miranda en el segundo palo.

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