La rueda de los penaltis deparó un Barça-Madrid como final de la Supercopa. Los azulgrana necesitaron también de la suerte desde los once metros para derrotar al Betis. Ter Stegen detuvo los tiros de Juanmi y Carvalho y clasificó al Barcelona. El portero fue el mejor de un equipo desconcertante al que se le escurren los partidos, falto de personalidad y de oficio, abocado a unos pesarosos finales que desmienten los mejores inicios, en Riad y en el Camp Nou.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *