El <strong>debut de los Hispanos en el Mundial,</strong> siempre incierto y <strong>ante el rival más peligroso de su grupo, Montenegro</strong>, se saldó con una <strong>victoria tan necesaria como trabajada (30-25).</strong> Hasta los últimos diez minutos los Hispanos no lograron torcer definitivamente el brazo a un equipo que contó, como se esperaba, con <strong>un portero sensacional, Simic, que sostuvo a Montenegro</strong> y hasta marcó dos tantos a portería vacía.

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