A Guido Rodríguez siempre le han apasionado los retos. No dudó en marcharse del River Plate al Tijuana para luego hacerse con un nombre en el fútbol mexicano en el América. Ganó una Liga antes de partir y enrolarse en el Betis, donde se ha convertido en un jugador capital para ganar la Copa del Rey con los andaluces el pasado curso. Ese título le permite a él y su equipo jugar la semifinal de la Supercopa de España ante el Barcelona. Y lo hace con la condición de campeón del mundo con Argentina, título logrado en el Mundial de Qatar hace menos de un mes. “Cuando Montiel metió el penalti ante Francia sentí algo inexplicable. Es el sueño de toda la persona, de todo el chico que comienza a jugar al fútbol y que es representar a su selección y ser campeón mundial”, rememora Guido a este diario en conversación telefónica desde el hotel de concentración del Betis en Riad, la capital de Arabia Saudí.

