<strong>La de mañana ante el Liverpool será la quinta final de Champions en la última década que disputa el Real Madrid. Ha estado pues en una de cada dos finales, y las cuatro que jugó las ganó</strong>. <strong>El dato asusta a los rivales al tiempo que alimenta la mística de ese vínculo tan especial que une a los blancos con la Copa de Europa, </strong>una simbiosis que arranca al mismo tiempo que el nacimiento de una competición que ganaron de carrerilla en las cinco primeras ediciones. Pero no siempre fue así de fácil: basta con recordar los años no tan lejanos (2004-2010) en que pasar de octavos se convirtió en una obsesión durante más de un lustro.

