¿Se imaginan que en el Atlético-Barcelona de este domingo, Xavi pudiera hacer que le piten un penalti a favor en cualquier momento? ¿Y a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, comentando los partidos de su equipo en un canal de YouTube o Twitch? ¿La gente querría verlo? Gerard Piqué se hizo esa pregunta hace unos meses y llegó a la conclusión, junto a su amigo el streamer Ibai Llanos, de que la fusión entre el fútbol y el fenómeno de las redes sociales es el siguiente paso del deporte. Meses de trabajo en la sombra dieron su fruto el pasado domingo con el arranque de la King’s League, un torneo que fusiona el fútbol 7 con los eSports (deportes electrónicos) y que congregó a más de 15 millones de espectadores en su estreno.

