<strong>Desde hace más de un año el Real Madrid tenía monitorizados todos los movimientos de tres futbolistas jóvenes porque figuraban subrayados en su lista de posibles objetivos: Tchouaméni, Endrick y Bellingham.</strong> Estar en permanente contacto con sus entornos familiares les permite conocer su disposición a cambiar de club y las opciones reales en caso de que se decida acometer en firme su fichaje. Incorporado el francés el verano pasado y fichado el brasileño a dos años vista pese a la dura competencia del PSG (que llegó a ofrecer 90 millones pese a que la cláusula era de 60), en el club blanco <strong>manejaban desde el verano pasado que el inglés saldría en verano de 2023 pero nunca antes. Se lo habían comunicado tanto el Dortmund como el jugador.</strong>

