Rafael Nadal desfila por el pasillo del vestuario de Sídney contrariado, mientras su fisio Rafael Maymò y el preparador que le asesora estos días, Marc López, guardan silencio. Son dos derrotas en los dos partidos que ha disputado en la apertura de esta nueva temporada; el sábado le superó en su estreno en la United Cup el británico Cameron Norrie, que en los cuatro precedentes no había conseguido hincarle el diente, y esta vez es Alex de Miñaur –sin recompensa en los tres careos previos– el que consigue sacar tajada de la falta de ritmo de ritmo del mallorquín, al que le escuece no tanto la derrota (3-6, 6-1 y 7-5, tras 2h 42m) como el hecho de haber dejado pasar varios trenes que normalmente coge y, sobre todo, ese feo final, en el que ha cedido dos juegos consecutivos en blanco y 10 puntos seguidos.

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