Se fue <strong>Lodi</strong>, se ha ido <strong>Cunha</strong>, se da por hecho que se irá <strong>Joao Félix</strong> y vaya usted a saber qué puede pasar este mes con <strong>Felipe</strong>. Parece evidente que <strong>un clan del vestuario del Atlético anda en liquidación</strong>… y resulta curioso que no sea precisamente aquél al que se apuntaba como tóxico desde un tercero. Luego se firma cualquier victoria de medio pelo y se tira de foto en el vestuario para desmentirlo, pero lo que pasa en el camerino rojiblanco es lo mismo que pasa en los demás: que hay grupos, por un lado, y que no todo son filias, por otro.

