Partidazo en el Benito Villamarín. El Betis y el Athletic se neutralizaron en un encuentro intenso, vibrante, jugado a una gran velocidad. Toda una fiesta entre dos aspirantes a la Champions que quedó algo empañada por dos aspectos. La primera, la ausencia del gol, el objetivo supremo de este deporte. Lo buscó más el Betis, que se encontró con un gran Unai Simón, que realizó hasta cinco paradas de mérito, en especial en la segunda mitad, donde el conjunto andaluz estuvo más cerca de marcar. Al Athletic, vigoroso, le faltó colmillo. Sumó muchas llegadas con peligro al área del Betis, pero no disparó ni una vez entre los tres palos de la meta defendida por Rui Silva.

