El ciclismo le dio todo y, ahora, <strong>Abraham Olano</strong> está devolviendo parte de ese fruto. El campeón del mundo de 1995 y ganador de LaVuelta de 1998 trabaja en silencio en Calpe para ayudar a un puñado de jóvenes corredores que pedalean por sueño. Lo hacen en unas condiciones idílicas para lo que ellos están acostumbrados: buen clima, rutas de ensueño, material de primera y un seleccionador con experiencia.

