Con los <strong>Denver Nuggets</strong> por delante 124-123 en la prórroga ante los <strong>Phoenix Suns</strong>, <strong>Aaron Gordon</strong> se inventó un brutal mate a una mano para ‘posterizar’ de por vida a <strong>Landry Shamet</strong>. Se colgó por una fracción de segundo del aro y evitó de forma milagrosa caer encima de su rival, quien acabó tendido al suelo pidiendo falta. Fue una auténtica explosión que provocó la locura del <strong>Pepsi Center de Denver</strong> cuando el partido llegaba a su final.

