Cuando un jugador no rompía, no llegaba a las expectativas o se quedaba en uno de esos futbolistas de medio pelo, <strong>el mítico Ramón Grosso decía «a ese chico le faltan cinco pesetas para el duro». Joao Félix no es un jugador de medio pelo.</strong> Sólo hay que verle un rato, pero sí que cumple las otras dos premisas para etiquetarle como algo que puede ser y que, de momento, no ha sido: ni ha roto en futbolista importante ni, por tanto, ha cubierto las expectativas. Puede que estemos ante los últimos días del chico en el Atlético. No hay indicios que indiquen lo contrario. <strong>El Cholo pasa totalmente y, desde el club, hace tiempo se acabaron los capotazos. Trae el dinero y corre vino a insinuar Gil Marín.</strong>

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