<strong>Andrés Iniesta</strong> es un símbolo. De la selección. Del Barcelona. Del fútbol en general. Tranquilo, amable, cercano. Inspira confianza y transmite paz, humildad y esfuerzo, valores que ha querido plasmar en la firma deportiva <em>Capitten</em> que acaba de lanzar en <strong>Europa </strong>y con la que triunfa en <strong>Japón.</strong> A sus 38 años, compagina su carrera deportiva, juega en el <strong>Vissel Kobe</strong>, con su faceta de empresario. Siempre que puede regresa a <strong>Barcelona</strong>, donde tiene grandes amigos, entre ellos <strong>Xavi</strong>. Muchos sueñan en verle de nuevo en el <strong>Camp Nou</strong> formando tándem con el de <strong>Terrassa</strong>. En MARCA, repasa su presente, sus planes de futuro y su visión sobre el conjunto culé.

