El deslumbrante hotel Fairmont, mirando al Golfo Pérsico con sus formas curvas, era este sábado al mediodía un parque temático de la historia moderna del fútbol. John Terry volvía de correr, Casillas se hacía fotos con quien se lo pedía, Figo le tomaba el relevo sin gran entusiasmo en la recepción, Cafú saludaba a conocidos, Zanetti se paseaba en la planta dos, Sacchi tomaba café mientras una señora italiana le gritaba a distancia desde una hamaca, Stoichkov consultaba solo el móvil, Karembeu y Makelele compartían mesa, y Mario Alberto Kempes (Bell Ville, Argentina; 68 años), campeón del mundo en 1978, se relajaba mirando a la piscina.

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