<strong>Hugo Duro</strong> volvió a marcar un gol en <strong>Mestalla</strong>, en el partido amistoso entre el <strong>Valencia </strong>y el<strong> Nottingham Forest</strong>. Y más que por el tanto lo celebró porque volvió a vivir una sensación casi desconocida esta temporada: jugar sin dolor. El <strong>delantero de Getafe</strong> ha pasado un silencioso calvario esta temporada, que confesó tras el encuentro en Mestalla: ha estado <strong>entrenándose y jugando con dolor</strong> desde finales de agosto: «Empieza un año nuevo para mí porque esta parte de la temporada he sufrido mucho, también a nivel mental, llegaba a casa casi llorando porque quería entrenar, no podía, un día sí uno no y <strong>no conseguía estar al cien por cien</strong>. No sabía qué más hacer para poder volver. Después de <strong>estos meses que lo he pasado bastante mal</strong> puedo por fin entrenar y jugar a gusto que es lo que quería», explicaba el futbolista del Valencia en una respuesta inesperada.

