Una genialidad dentro del área de <strong>Mbappé,</strong> que había aparecido poco, sirvió para poner la tranquilidad y dejar cerrado el billete para la final esperada, un <strong>Francia-Argentina.</strong> Si el gol de <strong>Theo</strong> muy pronto hacia presagiar aún más lo que todos esperaban, una marcha triunfal de Francia en el <strong>Al Bayt,</strong> Marruecos se encargó de echar por tierra todos los manuales de fútbol que apuntaban a un ejercicio de resistencia de los marroquíes, con el autobús puesto, ante la avalancha gala. <strong>Nada más lejos de la realidad.</strong> La resistencia la puso Francia y el empeño, la fe y casi siempre el juego una selección marroquí que se puede ir a pelear por el tercer y cuarto puesto con la cabeza bien alta. <strong>Y los analistas, a revisar los apuntes. </strong>Marruecos no solo no estaba en este partido por casualidad, es que hizo hasta méritos para pelear la Copa con Messi y compañía.

