Lejos de hacer honor a su nombre, los Miami Heat mostraron esta madrugada su versión más fría en el TD Garden de Boston. Los Celtics, muy superiores desde el primer cuarto, cuando alcanzaron una ventaja de 22 puntos, salieron decididos a tapar la ausencia de Marcus Smart a base de intensidad. Lastrado por un esguince en el tobillo, el ‘36′ de Boston no pudo estar con el equipo, igual que Tyler Herro en el bando visitante, baja por un dolor en la ingle. Con todo, Miami no terminó de despertar en ningún momento y los Celtics, contundentes ante su público, se llevaron el cuarto partido de las finales de la Conferencia Este con comodidad (102-82). Ahora, con la serie empatada a dos, ambos equipos vuelven a Florida para romper el equilibrio reinante en el quinto partido de la eliminatoria.

