A Francia no le hizo falta el mejor Mbappé para citarse con Marruecos en las semifinales. A Inglaterra le gravó un desajuste de Kane, que mandó al garete el segundo penalti del que dispuso. Por el medio, Giroud, un ariete iluminado en Qatar —cuatro goles— tras su nada oscura en Rusia —donde no remató ni una sola vez en siete partidos con el campeón—. Giroud, destinado al cuarto oscuro de no haberse lesionado Benzema, puso a Francia a una estación de la final tras un buen partido por ambos bandos. Un encuentro que bien pudo haber sido una final. En Qatar, el Mundial es cosa de Messi, Mbappé, Modric y la conmovedora Marruecos.

