El Mortirolo es Andrey Amador en fuga, harto de geles y barritas de proteínas pidiéndole a José Luis Arrieta, por favor, Arri, dame algo salado, dame unas Pringles, lo que sea, no aguanto más. El Stelvio es un camino estrecho entre dos muros de hielo, y a Armand de las Cuevas se le va la bici y durante centenares de metros va dejando su marca en una de las paredes, y así lo ve Arrieta, su memoria.

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