Esta Copa del Mundo nos va a permitir dos días sin partidos, dos días de reflexión, dos terribles días en los que los cuadros técnicos de los ocho equipos aún en competición se van a devanar los sesos, se van a comer la cabeza y van a tratar de analizar todas las variables, mientras que los medios de comunicación tratarán de descifrar todas esas estadísticas, los rendimientos de las estrellas de los equipos y todo lo que haga falta para llenar el espacio que han dejado los 56 partidos disputados en los últimos 17 días.

