España ha caído en los octavos del Mundial en los penaltis ante Marruecos, en un ejemplo del enorme esfuerzo que le supone a la Roja generar ocasiones ante rivales que juegan replegados atrás. Los de Luis Enrique han sido incapaces de encontrar espacios: las cadenas de pases horizontales apenas pusieron en apuros a los africanos, que marcaban de cerca a los mediocentros españoles. Busquets tenía constantemente encima a tres o cuatro contrarios.

Seguir leyendo

Yolanda Clemente, Montse Hidalgo, Borja Andrino, Daniele Grasso, Javier Galán, Carmen Ayuso y José Iguacel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *