Dentro de los rostros que sobresalen por haber defendido los colores de La Roja, el del murciano José Antonio Camacho es sinónimo de valentía y pundonor, y ha sido testigo de algunos de los momentos más emocionantes que ha vivido el equipo nacional, como el 12-1 a Malta en 1983, que supuso la clasificación para la Eurocopa de 1984. Pero si hay momentos que Camacho guarda con fervor en su memoria son los vinculados a las fases finales de los mundiuales.

