Un apósito grande cubre parte de la tibia derecha de <strong>Pablo Páez Gavira</strong>, es decir, de Gavi (Los Palacios, 5-8-2004). Otro parecido lo tapa el calcetín izquierdo. «Son cosas del fútbol», dice con la sonrisa tímida del niño de 18 años que el campo transforma en un gladiador.

