Mundial tras Mundial ocurre lo mismo: se suceden las quinielas de los protagonistas, los aficionados y los medios de comunicación, y luego el fútbol las hace añicos en su gran mayoría. Qatar 2022 no iba a ser una excepción, para <strong>alegría de una Brasil con una trayectoria teóricamente menos amenazada hacia la sexta estrella.</strong> Hay optimismo, pero sin caer en el exceso de confianza…, <a href=»https://www.marca.com/futbol/mundial/cronica/2022/12/02/638a3268268e3e1a1a8b45e3.html» target=»_blank»>que la sorpresa de Camerún sirve de aviso.</a>

