Messi salió campeón de América en 2021 con la Albiceleste en Maracaná después de ser derrotado en 2014 por Alemania en la final de la Copa del Mundo. Aunque nadie duda de que se trata del mismo jugador, ganador y vencido en el mismo estadio, ha cambiado la percepción de los demás sobre el rosarino y su función en la selección de Argentina. Antes aparecía como salvador y, consecuentemente, en cada derrota se le señalaba como “un pecho frío” que se vencía ante el recuerdo de Maradona. Ahora, en cambio, se formó un equipo que juega para el 10. La Albiceleste es una unidad que confía ciegamente en ganar el Mundial.

