<strong>Sergio Busquets y Jordi Alba </strong>son los dos primeros capitanes de la selección. A ambos se les escapa una sonrisa cuando se les pregunta por la <em> guardería</em> que ha montado <strong>Luis Enrique</strong> par este Mundial. Ellos son los representantes de la generación de los campeones: <strong>Busi</strong> del mundo y de Europa; Jordi de la exhibición de 2012 en <strong>Kiev</strong>. Son la guía de compañeros que hace una década, cuando España tocó el cielo del triplete, eran unos niños apenas conscientes de lo que hacía la selección y para los que compartir objetivos con ellos era ciencia ficción.

