La selección de Alemania se manifestó contra la censura de la FIFA durante el partido de su debut en el Mundial de Qatar, ante Japón. Eran las cuatro de la tarde en Doha cuando, tras los himnos ceremoniales de presentación de los equipos, los once titulares alemanes posaron ante los fotógrafos tapándose la boca. Respondían así a la prohibición emitida por la Federación Internacional esta semana, ordenando a los jugadores que no portaran símbolos de contenido político en público, en sintonía con el Gobierno de Qatar, cuyas leyes criminalizan la homosexualidad y la libertad de expresión en lo que respecta, por ejemplo, al Emir y su familia.

