Estados Unidos firmó su mejor participación en mundiales durante la primera edición de la Copa del Mundo, la lejana Uruguay 1930, cuando alcanzó las semifinales. Desde entonces, el camino de la selección de las barras y las estrellas en la justa mundialista ha ido de irregular a malo. Tras ausentarse de nueve mundiales consecutivos (desde Suiza 1954 hasta México 1986), Estados Unidos se convirtió en un participante habitual en las últimas tres décadas. No obstante, su sorpresiva ausencia de Rusia 2018 aceleró un cambio generacional que, comandado por el entrenador Gregg Berhalter, logró la clasificación a Qatar 2022 como tercer lugar de la región, tras Canadá y México.

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