Cuando Roberto Martínez (Balaguer, Lleida; 49 años) se estrenó en el banquillo de Bélgica en septiembre de 2016, dejó el estadio Rey Balduino con silbidos de su propia grada. Perdieron 0-2 contra España. Dos años después regresó a Bruselas para celebrar en una Grand Place a rebosar el tercer puesto en el Mundial de Rusia, la mejor clasificación de su historia. Martínez no quiso que aquella alegría proporcionada por una generación de futbolistas extraordinaria fuera efímera. De ahí, el lugar en el que recibe a EL PAÍS días antes de su segundo Mundial con los belgas. La nueva sede de la federación, diseñada a partir de las ideas del seleccionador, comenzó a funcionar a finales de 2021 en Tubize, una pequeña localidad al oeste de Bruselas.

