Una España al alza en el Europeo femenino de balonmano acabó por los suelos de una forma cruel, con un lanzamiento muy lejano, casi desde Rumania, en el último segundo (28-27). Había empatado Esther Arrojería a falta de 10 segundos y, nada más sacar de centro, la agarró Bianca Bazaliu desde 16 metros. Se olvidó por completo de progresar y sola de marcaje —nadie imaginó que se podría atrever desde tanta distancia— soltó un latigazo que dobló las manos de Maddi Aalla.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *