Los dos equipos que jugaron la final de la Euroliga hace apenas siete meses volvieron a verse las caras para constatar que cualquier tiempo pasado fue mejor para ellos. Ganó el Real Madrid, que por fin bajó algo el culo en defensa y mostró un ataque más colectivo y solidario (25 asistencias), pero volvió a mostrarse inconsistente y sufrió hasta el final (94-85). Sin hacer un partidazo doblegó a un Anadolu Efes que, sin Larkin, vivió casi única y exclusivamente de Micic (15+3+8) y Clayburn (25+9). Zizic (17+7), pretendido en el pasado por los blancos, se unió a ellos para inquietar en el marcador casi hasta el final.

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