En verano, con la salida de <strong>Luis Suárez</strong>, el <strong>Atlético</strong> decidió que <strong>Matheus Cunha</strong> heredara el dorsal número 9. El número más simbólico, junto al 10, por lo que representa la figura del delantero centro. Era, y así lo aseguraban en los despachos del <strong>Metropolitano</strong>, la gran apuesta rojiblanca en la que sería la segunda temporada del brasileño en el club.

