Tras ganar la Copa de la Reina, sobre el césped de La Romareda (Zaragoza), las futbolistas del Barça recibieron este sábado las medallas de campeonas a manos de su propio cuerpo técnico. “¿Es broma? ¿Es broma?”, le preguntó riendo Salma Paralluelo a uno de los delegados mientras este le entregaba la condecoración. La delantera azulgrana ya había vivido un episodio desagradable en enero del año pasado en Mérida en la final de la Supercopa de España, cuando nadie les dio las medallas. Las futbolistas azulgrana se tuvieron que acercar entonces a una mesa para recogerlas en una imagen con una carga simbólica enorme por la comparación con lo que había pasado en la final masculina, en la que el entonces máximo mandatario de la Real Federación Española de Fútbol se las colgó a los futbolistas en el cuello.

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