Observando la parábola que trazó el disparo de Lamine Yamal contra Francia me entraron ganas de volver a estudiar matemáticas. O filosofía, que algún problema teórico debe encerrar el hecho de encarar a una de las defensas más experimentadas de Europa, abordar la problemática moral del respeto a tus mayores, imaginar un desenlace satisfactorio para una parte importante de la humanidad y soltar un pepino a la escuadra que no es otra cosa, ustedes comprenderán, que el ejercicio de la razón en todas sus formas. Qué lástima el no haber aprovechado mejor los esfuerzos de mis padres por concederme una preparación académica con la que ellos no pudieron ni soñar. Y qué pertinente recordar lo que cada uno de nosotros estaba haciendo a la edad en que Lamine Yamal plantó su primera gran pica en la escena internacional.

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