La edad de Lamine Yamal es tan escandalosa que, cuando se dispone a tirar una falta al borde del área, lo primero que uno se pregunta es si tiene edad legal para tirarla. Pocos minutos después se sacó de las botas un centro cargado hasta el alma, un centro feliz y tenso al segundo palo que remató Fabián con tanta potencia que metió al balón y al portero dentro. 2-1 y alivio doble: a la victoria momentánea de España se sumaba algo de mérito, que era remontar un gol inopinado de Georgia en la primera vez que salía de turismo hacia el área española. Había que hacer ese test de estrés y qué mejor hacerlo que en unos octavos de final y de la forma más cruel, después de una avalancha despiadada de España sobre la portería de Georgia.

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